Mi PLE: cómo aprendo y creo en el mundo del diseño


A lo largo de mi formación me he dado cuenta de que no aprendo solo en clases, talleres o másters. Aprendo todo el tiempo, en muchos espacios distintos y de muchas personas diferentes. Siempre he sido curiosa, he buscado referencias, he probado técnicas nuevas y me he formado en distintos ámbitos, pero no tenía un nombre para todo ese proceso.

No ha sido hasta ahora que he puesto nombre a esto que nunca me había detenido a pensar seriamente en cómo aprendo ha sido en el master donde se nos ha hablado del concepto  PLE (Entorno Personal de Aprendizaje) Después de darnos a conocer este concepto se nos ha propuesto un trabajo, que al principio parecía una tarea más, pero se ha terminado convirtiendo en una especie de espejo de mi recorrido personal y profesional.

El PLE se define como el conjunto de herramientas, recursos, personas y estrategias que cada uno utiliza para aprender de forma continua. No es una aplicación ni una plataforma concreta, sino una red personal que se va construyendo con el tiempo. Cuando empecé a analizar el mío, me di cuenta de que llevaba años desarrollándolo sin ser consciente de ello.

Mi formación ha sido bastante diversa. Estudié diseño de moda, después cursé un máster en dirección de empresa y recursos humanos en México, y ahora estoy realizando el máster para ser profesora. Cada una de estas etapas ha dejado huella en mi manera de aprender. Por eso, mi PLE no se limita al ámbito artístico: también incluye contenidos sobre gestión, liderazgo, educación y comunicación. Para mí, diseñar no es solo crear prendas, sino entender procesos, personas y contextos.

En lo práctico, mi PLE está formado por muchas herramientas digitales. Uso Instagram y Pinterest para inspirarme visualmente, YouTube para aprender técnicas o ver procesos creativos, plataformas de lectura para informarme sobre moda, empresa y educación, y aplicaciones donde organizo ideas, bocetos y proyectos. Pero también está compuesto por fuentes más tradicionales: libros, exposiciones, desfiles, museos y todo aquello que alimenta mi mirada creativa.

Sin embargo, una de las partes más importantes de mi PLE son las personas. Profesores que me han marcado, compañeros con los que comparto dudas y procesos, artistas y diseñadores a los que sigo y admiro, y ahora también futuros docentes con los que reflexiono sobre cómo enseñar.

Lo que más me hizo pensar al escribir el texto fue darme cuenta de que yo soy responsable de mi aprendizaje. El PLE me coloca en el centro: yo decido qué necesito aprender, dónde buscarlo y cómo integrarlo en mi práctica. Cuando quiero profundizar en un tema —ya sea una técnica de confección, la gestión de equipos o una metodología educativa— combino recursos, pruebo, reflexiono y ajusto. Ese proceso me ha ayudado a crecer no solo como diseñadora, sino también como futura profesora.

Hoy entiendo mi PLE como un espacio vivo, en constante cambio. Es donde se cruzan mi parte creativa, mi formación en empresa y mi vocación por enseñar. Descubrir este concepto en el máster fue clave para que entendiera que aprender no es solo recibir información, sino construir activamente nuestro propio camino.


Andrea Rodríguez Solanes 

Comentarios

Entradas populares