El PLE en el mundo artístico o multimedia y en su enseñanza

 

En el Entorno Personal de Aprendizaje haremos uso casi seguro de los cinco sentidos, dependiendo de cual sea el formato o la forma del/de la cual aprendamos. Podemos aprender leyendo (vista), escuchando (oído), viendo y oyendo simultáneamente contenido audiovisual, por ejemplo, oliendo distintos tipos de platos o gastronomías, ambientes/espacios (olfato), palpando con las manos (tacto) diferentes texturas o superficies, degustando postres de un país u otro (gusto)… Siempre puede darse el caso de que el entorno personal de aprendizaje esté adaptado o se deba adaptar a personas que tienen una discapacidad, trastorno… que afecte a los sentidos. Un/a ciego/a no verá, y usará las manos para decodificar y comprender un mensaje que le interese para su aprendizaje.

 

Dicho lo anterior, yo, el autor del artículo, y distintos tipos de personas, enfocándonos un poco más en lo artístico, podemos aprender y educarnos: en clases (guardería, infantil, ESO, bachillerato, grados, másteres, cursos…); con audiolibros; podcasts; vídeos o (en concreto) tutoriales de Youtube, Vimeo…; cursos online como los de Domestika o similares; viendo documentales o making of’s (de arte plástico o cinematográfico, por ejemplo) en plataformas de streaming como Netflix o en canales de TV; visitando páginas webs, blogs, o canales web de creativo/as; leyendo libros; asistiendo a presentaciones de libros, proyecciones, coloquios, a charlas o debates de colectivos de interés; de prácticas en alguna empresa; leyendo revistas, libros… físicos o digitales; escuchando música o audiolibros (como inspiración, referentes…); en trabajos artísticos; socializando con personas ligadas al arte.

Según el criterio, gusto y capacidades de las personas, pues, seleccionarán unas fuentes o recursos de los que aprender. Advertir, por ejemplo, que el mundo audiovisual aúna lo visual, lo sonoro, y, al fin y al cabo, distintos tipos de artes o disciplinas (se emplean diseño de vestuarios, de escenografías, atrezos o decorados, realización de caterings, etc.). Por tanto, para dirigir, gestionar o entender el audiovisual -pongamos como ejemplo el cine- habrá que aprender, estudiar y comprender muchas facetas que lo conforman. Incluso si alguien es prensa o crítica “especializada” (no “realizador/a” /productora).

También hacer mención de que no sería lo mismo aprender -en general- que querer hacer un trabajo de investigación de un tema concreto, o por ejemplo para derivarlo en el guión de un largometraje o en un libro. En este último caso habría que rodearse de material o recursos relacionados, y acercarse a un entorno (social) próximo al tema que se toca.

 

Para organizar, esbozar o tomar nota de cualquier información que nos interese sí convendría tener a mano un cuaderno (al menos de bolsillo), una grabadora de audio, un teléfono móvil, una agenda, o, incluso, una cámara de fotos o de vídeo (para recopilar material referente o de interés). En estos medios se pueden establecer mecanismos de organización, reflexión, proyección/planificación de futuros proyectos, etc.

 

Otra parte fundamental del PLE es la social.

Creo que va a depender mucho de la sociedad en la que vivamos. A día de hoy estamos en la España del Siglo XXI, en un mundo globalizado, capitalista/neoliberal, donde la tecnología va cogiendo fuerza. El ser humano, no obstante, sigue siendo lo primero a priori. De él nace la IA, por ejemplo, de la cual a la vez aprendemos otras personas. Algunos profesionales o creativos suben sus vídeos a Youtube o redes sociales, a veces con funciones didácticas, y otras personas de cualquier parte del mundo los consumen, aprendiendo. No se pierden, aún así, las reuniones humanas, o espacios donde compartir arte o conocimiento presencialmente (como educación no formal). Y nunca se debe perder ese tipo de relación física y presencial social -especialmente en la enseñanza-aprendizaje-. Mejor no acabar como los humanos de la película WALL•E.






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